Convocatoria de artículos

En cada etapa, la arquitectura emplea dibujos como medio para compartir información. La escala y las cualidades de estas representaciones bidimensionales se pueden adaptar para que sean puntos de vista de grupos profesionales o usuarios específicos. Pueden comunicar la intención del diseño en pocas líneas o, igualmente, integrar y visualizar información compleja basada en la investigación científica y tecnológica. En otras palabras, una de las características de la arquitectura es que tiene un medio propio de evaluación crítica incorporado que guía el proyecto a través de todas las etapas de su desarrollo. Trabajando continuamente a través de escalas que van desde 1:1 a 1:1000, el arquitecto se mueve con fluidez entre diferentes dimensiones, entre la parte y el todo, entre lo empírico y lo abstracto. (Momoyo Kaijima, Learning from Architectural Ethnography)

Hablar y escribir suponen dirigirse a alguien para transmitir algo. Dibujar, sin embargo, no necesita un objetivo (fin) exterior; es un hacer sin transitividad. Se dibuja por la tensión en la acción. Las artes plásticas, en su ensimismamiento inefable, se dirigen al agujero negro de su hacer, sin destinatario. Las obras de este hacer son mundos de sobra, mudos e inexpresivos, espejos de la vaciedad. ¿A quién hablan los dibujos? No dicen nada, son sólo señuelos para estimular las proyecciones interesadas de los receptores. El arte cumple su fin cuando estimula el placer de la agitación activa (conformante). El dibujar lleva a la nada. (Javier Seguí, Ser Dibujo, p. 65)

Enunciadas aquí estas dos reflexiones, solo en apariencia contrarias, se propone traer a debate el campo del dibujar, como acción, como vía de expresión, como método hermenéutico, de acceso al conocimiento o de comunicación, como medio que une y a la vez diversifica la arquitectura, estableciendo convenciones y abriendo vías para transgredirlas, como proposición variable en el espacio y en el tiempo, como un modo de encontrarse y encontrarnos en el medio del dibujar. Y así, nos preguntamos:

¿En arquitectura se dibuja como estímulo o se dibuja para transmitir información? ¿Qué sentido ha tomado el dibujar y el dibujo en la arquitectura? ¿Para qué se dibuja? ¿Se dibuja para aprender? ¿Se aprende dibujando? ¿Se dibuja para nada? ¿Se dibuja para proyectar? ¿Qué se busca al dibujar? ¿Cuáles son las cualidades del dibujar? ¿Se dibuja para mediar? ¿Para evaluar? ¿Como herramienta? ¿Como fin en sí mismo?

Bajo esta temática, titulada Dibujar hábitos / Habitar dibujos, la revista HipoTesis hace una llamada a artículos científicos. Envía antes del 20 de junio un artículo de no más de 700 palabras a hipo@hipo-tesis.eu para que el equipo editorial pueda seleccionar aquellos artículos científicos a desarrollar dentro de la temática propuesta.

 

 

*Este número de HipoTesis Serie Numerada surge desde las inquietudes y enfrentamientos acerca del dibujar a los que siempre nos ha invitado Javier Seguí de la Riva, amigo, maestro e importante guía en los arranques de esta revista. Queremos dedicarle este número para rememorar sus infinitas aportaciones, su gran trayectoria y su espíritu rebelde y agitador.